¡Hola 2016! El camino se hace andando.

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Primero que nada, ¡Feliz año!  Gracias por seguir dedicando tiempo a este espacio que no es más que el resultado de mis ideas personales y mis decisiones sobre distintos aspectos de la vida.

El 31 de diciembre del año 2014, publiqué una entrada llamada “Eso que tanto deseas”. Allí dije esta frase: “No te dejes engañar por la definición de felicidad que otros tienen, construye la propia.” Tengo aproximadamente 3 días pasando balance a lo que fue el año 2015, y puedo concluir que ha sido un año de difíciles decisiones pero que las mismas apuntaban precisamente a ese objetivo que te recomendaba: construí mi propia definición de felicidad.

Ha sido un año de grandes cambios y fuertes contratiempos,  de entrada y salida de personas y situaciones en mi vida,  por lo cual, hoy, a pesar de que ha sido una etapa de muchos conflictos personales, muchas diferencias de criterio, mucho defender lo que quiero y lo que deseo lograr, puedo decir que el resultado me satisface. Concluyo que hice las cosas como dice la canción de Frank Sinatra “I did it my way”. En verdad, puede que para muchas personas no haya sido la forma ideal, eso también lo sé, pero hay momentos de la vida en que no tienes chance de elegir lo que quieres y con lo que se te presenta en el camino debes tomar las decisiones que entiendes serán las idóneas. Le guste a quien le guste, su vida es suya y usted debe darle el giro que entienda que se merece.

Una frase que me surgió ayer en una conversación fue la siguiente: “Cómprese una vida y vívala, pero vívala bien”. Esta semana escribí sobre dejar a un lado el estar llevando la vida de los demás y dedicarse a arreglar la propia.

Un 1ero de enero del 2015 le puse puntos sobre las íes a aspectos de mi vida que me estaban drenando la energía. Otra vez es la misma fecha y no tengo arrepentimiento alguno. Queda aún la resaca de la etapa por la que la que atravesé y sigo pasando por estas aguas con turbulencia, pero vamos saliendo poco a poco, con Dios al frente.

La paciencia y el silencio en momentos de tensión han sido mis mejores consejeros. Hay vidas que veo en otras otras personas que definitivamente no quiero verme en su espejo. Por eso sigo mi camino y trazo el norte que quiero.

El camino se hace andando.

¡Feliz inicio de año!

Hasta la próxima.

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No me miro en otros espejos

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Dicen que lo que hablas de los demás es lo que en verdad te molesta de ti mismo. En parte estoy de acuerdo, sin embargo, también sé que una persona que critica tus acciones no es más que alguien que desea, en lo más profundo de su corazón, tener apenas un poquito de la valentía que tienes tú para vivir la vida.

Muchas personas se esconden detrás de argumentos negativos que tienen que ver con tu persona, pero es porque han tenido miedo todo el tiempo de atreverse a hacer las cosas como realmente desean hacerlas.

Como dice una frase por ahí: “A quien juzgue mi camino, le presto mis zapatos.” Así pienso yo cada vez que me entero que alguien ha querido tomarme para ocupar su tiempo en analizar mi vida. Sinceramente, me tiene sin cuidado.

Entiendo que para progresar en la vida es preciso que usted, en vez de preocuparse, se OCUPE. Si, cómprese una vida y vívala, pero vívala bien. Olvide los quehaceres y decisiones de los demás y ocúpese en mejorar todas aquellas cosas que no funcionan del todo en su vida. Sin duda, todos tenemos defectos, entonces le propongo que se auto-analice, vea en lo que ha fallado, en lo que no ha conseguido y ocupe su mente y dedique sus esfuerzos en convertir su vida en una mejor versión. Es la única garantía de éxito, ocuparse y responsabilizarse de sus resultados.

Decía Arturo Orantes en mi proceso de certificación como Coach “HAZTE CARGO”. Deje de estar lamentando lo que pudo ser y no fue o lo que fue su culpa y usted se empeña encontrar culpables. Asuma la responsabilidad de ser usted mismo, para usted mismo. No viva para el otro, que eso no deja nada de beneficios.

Le invito a que NO vea las metas del 2015 que usted no cumplió. ¡Si! Hablo en serio. NO las vea. Asuma el reto de trazarse nuevas metas, o si prefiere usar las mismas metas de este año que ya se acaba,  pues ese es su problema. Pero para el 2016, propóngase hacer hasta lo imposible por lograr lo que se fije como meta.

Olvídese de estar llevando cuentas del Rosario ajeno y ocúpase de su vida. Al final,  lo único que se llevará a la tumba son sus propias victorias.

¡Feliz fin de año!

¿Cómo sabes a quien le importas?

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Tenia mi blog en el abandono. No ha sido por descuido, sino porque para escribir necesito inspiración. Ayudarte a ser tu mejor versión es mi trabajo, sin embargo, si por cuestiones de la vida no he tenido “la mejor versión de la vida que deseo” no soy quien para estar escribiendo cosas que no siento.

He tenido una etapa de alrededor de 3 meses atrás hasta este momento en que opté por tomar el silencio como la mejor respuesta. He sido juzgada de muchas maneras y no pretendo defenderme de ningún argumento porque la vida mía la conozco yo a la perfección y no negocio con mi paz.

El título de esta entrada viene de los aprendizajes adquiridos en los últimos meses, donde la gente a quien de verdad no le importo es quien ha decidido juzgarme, han usado su dedo acusador aún a sabiendas que de que muchas de mis consecuencias tienen que ver con su causa. A decir verdad,  yo decidí por mi cuenta y “pedir permiso” no son precisamente unas palabras que salgan de mi boca.

El resultado de todo este accidente emocional tiene que ver con las inmadureces de alguien que no supo ser lo suficientemente hombre para retener a una mujer. Y la consecuencia que me ha tocado vivir tiene que ver con la causa de mi mala elección. Debí seguir mi instinto, que me gritaba muchas veces que no siguiera adelante. Pero de todo se aprende en esta vida y hasta que no nos morimos no dejamos de aprender.

Me mantuve callada durante un largo tiempo, porque cuando escribo soy muy dura en mis palabras. Pero así como dije “basta” a un matrimonio insatisfactorio en todos los sentidos, así mismo sigo utilizando mi blog para que lo que yo considere pertinente. Si pagas mi silencio con tus calumnias  prepárate para recibir tus consecuencias.

De lo aprendido en esta etapa sólo puedo pensar sobre a quiénes realmente les importa mi satisfacción y felicidad y a quienes no. Duele ver que de quienes esperabas un mínimo de apoyo recibas tan solo hipocresía y juicios sin base.

Me pregunto: ¿Cómo sabes a quien le importas? He aquí la lista [muy] personal.

Entiendo que le importas a alguien que:

* No se PREOCUPA por tu bienestar sino que más bien se OCUPA.

* Solo piensa en tu bienestar, tu tranquilidad y tu felicidad, al margen de que puedan estar pensando, haciendo o hablando los demás.

* Se enfoca en salir adelante para poder apoyarte, no se la pasa de lamento en lamento por querer “tener más para darte”.

* Te aprecia, te estima, te quiere y no te utiliza cuando le conviene.

* Está pendiente de tus emociones, de si la situación por la que estas pasando ha dejado secuelas difíciles en ti, de hecho son las personas que te preguntan “¿Y tú, con todo esto, como estás, qué sientes tú?”

* No sería capaz de hacerte un daño emocional llenando sus conversaciones de inventos y de mentiras para que no logres lo que te has propiesto.

* Es para ti una fuente, no un desagüe.

* No te hace creer que te apoya para que al dar la vuelta, a tus espaldas, apoye a la persona equivocada.

Las decisiones de tu vida empiezan y terminan en ti. Nadie es dueño de lo que vives, sientes o hablas. El tiempo es un maestro tan sabio que pone a “cada reina en su trono y a cada payaso en su circo”. Solo me toca esperar.

Perdona si invadí este espacio con asuntos personales espinosos. La verdad es que hay momentos en la vida en que simplemente hay algunas personas en quien no debes confiar.

Hasta la próxima, que espero no sea muy lejana la fecha.

Un artículo para compartir: Ni tú eres para tanto ni yo para tan poco

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Encontré este texto en el fan page de Coahing para Mujeres en Facebook. Dije cuando lo compartí que lo iba a colocar en mi blog, porque no tiene desperdicios. Es una verdad tan grande que debe ser gritada a los 4 vientos. Yo me siempre digo que “me formé” en temas de amor leyendo a Walter Riso, por eso quise colocar una frase de él al principio de esta entrada.

Ni tú eres para tanto ni yo para tan poco

No se trata de menospreciar. Cuando expresamos en voz alta eso de “ni tú eres para tanto ni yo soy para tan poco”, no estamos infravalorando a la otra persona. Estamos hablando de un juego de fuerzas donde alguien está perdiendo.

Amar supone construir una relación significativa y enriquecedora donde cada esfuerzo se ve recompensado. Damos y recibimos lo que merecemos, y eso, es algo que se hace con libertad y autenticidad.

En el momento en que uno de los dos ejerce ese poder donde todo debe girar según sus necesidades, aparecen las carencias. Jamás debes conformarte con poco, porque el amor no se mide en cantidades sino en felicidad y en correspondencia.

Hay quien a menudo le expresa a su pareja la idea de que él o ella “lo merece todo”. Y sin duda será así, porque amar es desear todo lo mejor para ese ser que habita en nuestro corazón. Lo daríamos todo por nuestra pareja.

Ahora bien, no es adecuado ni saludable aferrarnos emocionalmente a la otra persona hasta el punto de desvanecer nuestra propia integridad. Nadie es para tanto como para que tú, te quedes con tan poco. 

Te invitamos a pensar en ello.

No te conformes con poco ni tampoco lo quieras todo

A menudo, en nuestras relaciones afectivas solemos caer en esas ideas del todo o nada. Son uniones basadas en una dedicación absoluta, donde no caben las intereses personales, un amor que no quiere términos medios y que se complace solo con los extremos.

La vida no es un todo un nada, y  tampoco lo son las relaciones afectivas. Hay espacios propios que respetar y diferencias que aceptar. La complicidad son pactos cotidianos sin utimatums, es un amor que respeta y acepta alejado de los juegos de poder
  • Ninguno de los dos lo merecemos todo de la otra persona, porque tenemos derecho también a disponer de nuestros rincones propios. A cultivar nuestra individualidad, y ese crecimiento personal que se consigue con las elecciones propias, sin el control que en ocasiones algunas parejas ejercen sobre sus cónyuges.
  • A veces, el llamado “amor romántico” es el que populariza esta idea de las relaciones del todo o nada. Son parejas que entienden el amor como control, como posesión personal. Ahí donde los celos son parte de la relación.
  • No debemos aspirar a tenerlo todo de la otra persona. Nadie es poseedor de una vida ajena por mucho que la ame, se trata simplemente de una reciprocidad, de una unión basada en una elección de dos personas maduras que buscan construir “vida en común”.

No te conformes con poco. No hay medios amores ni amores de hoy te quiero pero mañana he de pensarlo. Vivir en la incerteza afectiva genera sufrimiento. Y vivir en una relación donde uno está por encima del otro, cincela carencias en nuestro corazón.

Yo quiero ser para ti lo que tú eres para mi

Ahí estaría la auténtica esencia, la verdad más plena y saludable. Yo quiero ser para ti lo que tú eres para mi. Y en efecto, sabemos que conseguir esto es en ocasiones muy difícil, que es algo a lo que todos aspiramos.

Quiero un amor basado en la reciprocidad, donde nada me sepa a poco. Donde mi dedicación y afecto sea correspondido, donde mi presencia reconocida, mi voz escuchada, y mi persona tan amada como la tuya lo es a mi corazón.

Es posible que todos estos conceptos te sean complicados de conseguir y que lo veas más como una aspiración que como una realidad. Ahora bien, no hay esperanza que la mente no sueñe y que nuestras emociones anhelen, por ello te invitamos a reflexionar en estas ideas:

– Antes de obsesionarte en buscar una persona que te complemente, o que sea capaz de llenar tus carencias, procura convertirte en aquello que deseas encontrar.

Sana tus heridas, encuentra tu equilibrio y sé artífice de tu propia vida para poder ser esa persona que sabe ser feliz con sigo misma, y a su vez, hacer feliz a los demás.

Evita esos apegos poco saludables donde aferrarte de forma ciega a alguien. No dejes que tu felicidad dependa de los caprichos o cambios de humor de la otra persona.

– Nadie merece que lo amen mal, a ratos, con los ojos cerrados o a extremos del hoy te lo doy todo y mañana solo un poco.

Mereces un amor maduro y consciente anudado en esfuerzo cotidiano e hilado en un cariño que sabe de detalles, que sabe de reciprocidad.

http://lamenteesmaravillosa.com/tanto-tan-poco/

“El golpe avisa”

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No hay que ser un genio de la literatura. Para trascender con las palabras solo hay que decirlas claramente y sin apegos a qué o quién dirá algo sobre ti. Así pasó con estas palabras de una figura muy importante del medio artístico de mi país, que en paz descanse: Don Yaqui Núñez Del Risco.

A veces vivimos momentos dolorosos, difíciles, tormentosos, pero debemos tener la suficiente entereza, coraje y fe para esperar que pase el temporal y baje la marea.

Puedes emitir los juicios que entiendas sobre otras personas, porque en el momento solo estas pensando en ti, en tu corazón y en tu condición. Dejas de lado las razones por las que la otra persona hizo, dijo o tomó tal o cual decisión.

De mi parte, a quien es calumniado, criticado o en contra de su persona otros se dedican a emitir juicios sin conocer el trasfondo del asunto, llevándose solamente de su momento y su pensar, solo les puedo recomendar que guarden silencio.

El silencio tiene el beneficio principal de que ves pasar delante de ti todas las emociones del otro mientras armas tu estrategia de respuesta. Observar como si se estuviera mirando desde fuera las escenas de tu vida, te dará la ventaja de analizar todo el contexto y prepararte para sostener una conversación con altura y distinción el día que tu atacante principal quiera agredirte en público o hablar de ti con personas que pudieran cerrar puertas para tu desarrollo.

Solo hay que dar tiempo al tiempo. Hay uno que todo lo ve. La justicia tarda pero llega. Decía una maestra de primaria en mi colegio: “El golpe avisa”.

Hasta la próxima.

Sacrificio versus Esfuerzo

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La palabra Sacrificio tiene dos definiciones de acuerdo a Google: 1) Ofrenda hecha a una divinidad en señal de reconocimiento u obediencia, o para pedir un favor. Y 2) Esfuerzo, pena, acción o trabajo que una persona se impone a sí misma por conseguir o merecer algo o para beneficiar a alguien. Entiendo que nada, fuera de quien es Dios, merece sacrificio. Y no creo que Dios esté de acuerdo en que te sacrifiques tanto que llegue a ser doloroso para ti. Por tanto, sacrificio no debe ser una palabra que uses constantemente. No estoy de acuerdo en que para conseguir lo que deseas debes sacrificarte. Elijo mejor esforzarme.

Esfuerzo, aunque en la definición anterior de sacrificio se encuentre esta palabra, Google la define como: 1) Acción de emplear gran fuerza física o moral con algún fin determinado. Y 2) Actitud de la persona que se esfuerza física o moralmente por algo.

Insisto: prefiero el esfuerzo constante.

Volviendo a la palabra Sacrificio, me opongo rotundamente a sacrificar todo por cuanto he luchado, simplemente por estar acorde al qué dirán, a la complacencia de los demás, perdiendo mi propia esencia, mi norte y las prioridades que tracé para mi futuro, a costa de quedar bien con quien (cuando un día me desaparezca de su mapa) olvidará pronto quien soy, lo que hice o lo que fui.

Dicen que nadie es indispensable para vivir, ni siquiera los gemelos que llegan juntos a este mundo son indispensables el uno para el otro.

Indispensable es vivir, y vivir bien. No vivir a medias, ni pasarse la vida intentando vivir. Ya en otro artículo de este blog había escrito sobre la palabra “intento”. Intentar no es conseguir.

Dicen que habemos personas idealistas, soñadoras, que creemos que el mundo es nuestro y que todo es posible. ¡Pues si! A mi déjeme del lado de los soñadores, de los que no se conforman, de los que se niegan a vivir en crisis permanente de cualquier tipo. A mi, déjeme con mis sueños e ideales, porque con eso me mantengo viva.

No voy a descansar hasta encontrar ese punto de equilibrio en mi vida. Si, usted está en todo su derecho de pensar que es un “sueño” vivir la vida mis sueños, valga la redundancia. Sin embargo, prefiero no desmayar mientras persigo la vida que quiero tener, y no quedarme en el extremo de los que dicen “esta es la vida que me tocó”.

Si usted no está de acuerdo en lo que digo, quédese del lado de los que se conforman con tener los resultados de una “vida a medias”.

Espero que mi pasión por vivir, haya tocado alguna fibra suya y se mueva a caminar conmigo de este lado, del lado de los que creen que las cosas sí son posibles.

¡Hasta la próxima!

“Las amigas curan”

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Hay un texto que habla del poder terapéutico que tienen las amigas. Hace unos días una persona me decía “tus amigas son todas falsas” a lo que de inmediato contesté: “Mis amigas son personas, y las personas tienen defectos, y así las quiero”. No me gusta criticar si has sido o no has sido la mejor amiga del mundo. La verdad es que yo tampoco lo soy y si así me quieres, mejor aún.

En estos días, entre las prisas del día a día, la vida me presentó ciertas señales en el camino. Estas señales me indicaban que era momento de contactar a ciertas amigas y hasta un par de amigos, para saber de ellos. En cada contacto entendí que hay que hacer un alto en el camino y salir al encuentro de ese amigo o amiga que el corazón te está indicando. A unos les di explicaciones breves de la situación actual de mi vida. Merecían saber que mi distancia no tenía nada que ver con ellos. A veces tienes situaciones en las que la vida te cambia de un momento a otro y ni siquiera tienes tiempo de entender los por qué. Sin embargo, los amigos no están para cuestionar los por qué sino para intervenir en tu vida y ayudarte a sobrellevar los ¿cómo?.

Un amigo que te aprecia, a sinceridad, aunque no te vea, aunque tengan mucho tiempo sin saber el uno del otro, entenderá sin crítica las razones por las que has mantenido distancia. Y el reencuentro con esa persona no estara manchado de reproches sino más bien de apoyo.

Las señales de esta semana fueron tan evidentes que hasta en un “tapón” como le decimos en mi país al tránsito de vehículos lentamente, a primera hora de la mañana, una gran amiga me saludó y hablamos de “carro a carro”. Ahí dijimos que no podemos esperar más para reunirnos y hablar.

Ya empecé a reunirme con personas que tenía pendiente. Y el resultado fueron buenas decisiones posteriores. La semana que viene ya estaré rindiendo cuentas con un par de grupos de amigas, aunque algunas personas piensen que es tiempo que le resto a mis hijos, mamá también necesita estos momentos. Recordar historias y ponernos al día es un proceso terapéutico y que no conlleva grandes inversiones monetarias.
Al contrario, un par de cafés y un par de horas de conversación, no tienen precio.

Al colocar el título de esta entrada, recordé un texto que hablaba de que las amigas curan. Aquí te lo comparto:

Un estudio publicado por la Universidad de Los Ángeles, California, indica que la amistad entre mujeres es verdaderamente especial. Se descubrió que las amigas contribuyen al fortalecimiento de la identidad y protección de nuestro futuro. Constituyen un remanso en medio del mundo real lleno de tempestades y obstáculos.

Las amigas nos ayudan a llenar los vacíos emocionales de nuestras relaciones con los hombres y nos ayudan a recordar quienes somos realmente. Después de 50 años de investigaciones, se identificó que existen sustancias químicas producidas por el cerebro que ayudan a crear y mantener lazos de amistad entre las mujeres.

Los investigadores, hombres en su mayoría, se sorprendieron con los resultados de los estudios. Cuando la hormona OXITOCINA es liberada como parte de la reacción de las mujeres frente al estrés, ellas sienten la necesidad de proteger a sus hijos y de agruparse con otras mujeres; cuando pasa eso, se produce una cantidad aún mayor de oxitocina, que reduce el estrés más agudo y provoca un efecto calmante.

Estas reacciones no aparecen entre los miembros del sexo masculino porque la testosterona que los hombres producen en altas cantidades, tiende a neutralizar los efectos de la oxitocina; mientras que los estrógenos femeninos aumentan la producción de esta hormona.

Después de repetidos estudios, se demostró que los lazos emocionales existentes entre las mujeres que son amigas verdaderas y leales, contribuyen para una reducción de riesgos de enfermedades ligadas a la presión arterial y colesterol. Se cree que ésta puede ser una de las razones de que las mujeres vivan generalmente más que los hombres. Las mujeres que no establecen relaciones de amistad con otras mujeres, no muestran los mismos resultados en su salud.

Así que tener amigas nos ayuda no solamente a vivir más, sino también a vivir mejor. El estudio sobre la salud indica que cuantas más amigas tenga una mujer, mayor es la probabilidad de que llegue a vieja sin problemas físicos y llevando una vida plena y saludable.

En este mismo estudio se observó también cómo las mujeres superan los momentos críticos (como la muerte del cónyuge ó de los padres) y se percibió que las mujeres que pueden confiar en sus amigas reaccionan sin enfermedades graves y se recuperan en un lapso menor que aquéllas que no tienen en quien confiar. El estudio concluyó que la amistad entre las mujeres constituye una fuente de fuerza, bienestar, alegría y salud.

¡Qué vivan las amigas!

¡¡QUERIDAS AMIGAS POR ESTO Y POR TANTAS COSAS MÁS: GRACIAS!!

Bendiciones en Abundancia sobre sus vidas……….

Sea cual sea el defecto que tienen tus amigos, te invito a poner en práctica dos frases que escuché en una charla esta semana: “Desde que intento amar lo que me rodea, tal como es, vivo feliz.” “El verdadero motivo de las relaciones con los demás es la libertad. Eres libre de amarme y soy libre de amarte.”

Hasta la próxima.

¿Cómo sabes que maduraste?

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Mucho se habla de lo que es una mujer madura, y se compara con mujer sabia, mujer inteligente, etcétera, etcétera…

Para mí, es algo muy personal. Solo puedo escribir lo que en verdad siento que ha cambiado en mi, y esto me hace entender que de una u otra manera maduré. A golpes de la vida o a lecciones bien aprendidas, pero el hecho es que debemos hacer revisión de los ciclos que atravesamos y pasar balance versus la lista de cosas que definimos como parte de “nuestra mejor versión”.

Sé que he madurado porque:

* No espero que me devuelvan los favores realizados. Los hago porque me parece que la beneficiada desde el inicio soy yo.
* Entendí lo importante de obviar opiniones, gustos y sugerencias de otros. Solo yo tengo el derecho y la capacidad de definir lo que es mejor para mi vida o la de mis hijos.
* No me preocupa que “estallen bombas”,  es decir, no me preocupa que las verdades a medias salgan a la luz y se desnudan frente al mundo. Solo pienso “lo que tenga que ser, será”.
* Asumí la responsabilidad por mi propio futuro. No pretendo estar a expensas de nadie para diseñar lo que quiero para mi vida.
* El desapego y la resiliencia son mis mejores banderas. Vivir con desapego es entender que la gente no te pertenece. La resiliencia te permite enfrentar las situaciones no importa de qué color vengan pintadas.
* Reconozco que todo lo que hoy soy es gracias al aprendizaje del pasado.  Como dijo Steve Jobs en el discurso de Stanford, hay que saber “unir los puntos del futuro con los puntos del pasado”. Arturo Orantes dijo: “Del pasado experiencia, del futuro inspiración”
* Madurez implica dejar que las cosas sucedan, como tengan que suceder, y con las consecuencias que dejen a su paso. Con lo que quede, decido hacer lo mejor que tengo en mente.

Estas son sólo reflexiones, cosas que me pasan por la mente y necesito depositarlas en algún lugar.

Hasta la próxima.

Aprender del pasado, Amar el Presente y Esperar con FE el Después

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Hace más de un mes que no escribía. Escribir es mi forma de canalizar las energías de mi vida. Sin embargo, tengo que cuidarte. Si, tengo que cuidar de ti, quien me lees para hacer de tu vida tu mejor versión. Tuve un mes, que en vez de decir que fue difícil prefiero llamarlo “mes de decisiones y de aprendizaje”. La madurez que se adquiere en los procesos de cambio que decides aceptar, no se aprende en ninguna escuela de negocios ni de estrategias. Se aprende a ser estratega de la propia vida si se ponen en orden los deseos, las realidades, los sueños (dizque imposibles) y cuando uno se da cuenta de que para alcanzar lo que deseas, es preciso que aprendas a dar “pasos de cero” como la canción de Pablo Alborán y te replantees tu vida como quieres que sea.

Dicen que crecer es obligatorio pero madurar es opcional. Tú eres la única persona que puede decidir si quiere madurar. Quien te observa cuando te paras frente al espejo es una persona que es la única responsable de lo que sucede o deja de suceder en su vida. Lo demás son excusas. No puedes culpar a las situaciones o a los demás de lo que ha sucedido en tu vida. La decisión de tomar las riendas de lo que te queda de vida solo te pertenece a ti.

Hay que aprender del pasado para no repetir errores cometidos y levantarse de las caídas, porque siempre que pones delante de Dios tus planes, puede que estos se cumplan.

Hay que amar el presente para disfrutar concientemente cada momento de lo que estás viviendo, sea agradable o no. Lo importante es que sepas lo que es y lo aceptes, porque nada evitará que suceda, pues ya está sucediendo.

Esperar con FE el futuro es ir anotando lo que queremos lograr, dando pasos día a día para no descuidar el plan. Trazarse metas con pasos firmes, aunque sean pequeños e ir haciendo conciencia de lo que quieres que suceda, es una forma de avanzar aunque todavía no veas los resultados. Lo importante es no descuidar la meta. La mía por ejemplo es vivir feliz, pues dije hace un tiempo que me niego a vivir en crisis. Y cuando digo crisis hablo de todo tipo de crisis. Si es una enfermedad, me niego a derrotarme y no buscar la cura o el mejor bienestar. Si es de amor, me niego a amar a medias o a permitir que alguien me ame menos de lo que yo me amo. Si es económica, me niego a aceptar que “esta fue la suerte que me tocó” y prefiero ir haciendo los ajustes que me ayuden a acabar con la crisis económica.

Hoy, después de un mes de tantos aprendizajes, miro al futuro con ojos de ternura, contemplando lo que va a ser. Desde ya el futuro me está regalando una sonrisa cada mañana.

Espero en Dios que lo que me anima a continuar, es decir, el futuro, tenga los colores que he elegido a conciencia para mi vida.

Te deseo lo mismo.

¡Feliz día!

Una lectura para compartir… “ME CONCEDO”

 
ME CONCEDO …
 
       “Me concedo a mí mismo el permiso de estar y de ser quien soy, en lugar de creer que debo esperar que otro determine dónde yo debería estar o cómo debería ser.”
 
        “Me concedo a mí mismo el permiso de sentir lo que siento, en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.”
 
        “Me concedo a mí mismo el permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo, si quiero, o de callármelo, si es que así me conviene.”
 
        “Me concedo a mí mismo el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la única condición de aceptar pagar yo mismo los precios de esos riesgos.”
 
        “Me concedo a mí mismo el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar que alguien más me dé el permiso para obtenerlo.”
 
        Estos cinco permisos esenciales condicionan nuestro “ser persona”. Y ser persona es el único camino para volverse autodependiente.
 
        Porque estos permisos me permiten finalmente ser auténticamente quien soy.
 
        El primero dice que si yo soy una persona tengo que concederme a mí mismo la libertad de ser quien soy. ¿Qué quiere decir esto? Dejar de exigirme ser el que los demás quieren que sea: el que quiere mi jefe, el que quiere mi esposa, el que quieren mis amigos o el que quieren mis hijos. Ser persona es darme a mí mismo la libertad de ser el que soy.
 
        Es probable que a muchos no les guste que sea el que soy; es probable que cuando otros descubran que soy el que soy -y que además me doy la libertad de serlo- se enojen conmigo.
 
        Todos podemos llegar a ser personas, pero si no empezamos por este permiso, no hay posibilidades; nos quedaremos siendo individuos parecidos a muchos otros individuos que se sienten a sí mismos diferentes, pero que obedecen y pertenecen al club de aquellos que no se dan el derecho de ser quienes son; que intentan parecerse a los demás.
 
Jorge Bucay

Extraído de: http://m.paraisonaterra1.webnode.es/products/me-concedo-jorge-bucay/

Tomado del muro de Facebook de Jissell Espinal…